Fueron semanas extrañas para Ucrania. Miles de personas salieron a la calle en más de veinte ciudades del país para exigir la vuelta de un ministro de Defensa. No pedían más armamento ni más aliados: pedían que Mijaílo Fédorov volviera al gobierno. En tiempos de guerra, eso es notable.
El 18 de agosto, Volodimir Zelenski puso fin a la situación. El presidente ucraniano propuso formalmente ante la Rada a Yevhenii Jmara como ministro de Defensa de Ucrania, el cargo que ha estado en manos interinas durante más de un mes desde la destitución de Fédorov en julio.
Quién es Jmara: del centro Alfa al Ministerio de Defensa
Yevhenii Jmara es mayor general y una figura poco conocida fuera de los círculos militares ucranianos. Hasta julio de 2026 dirigía el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), y con anterioridad estuvo al frente del centro de operaciones especiales Alfa, la unidad de élite del SBU. Tiene 35 años y nunca había ocupado un cargo de gobierno antes de este nombramiento.
Su candidatura sorprendió a los analistas. Las especulaciones previas apuntaban a Igor Klimenko, ministro del Interior, como el favorito natural. Zelenski eligió a Jmara y lo justificó con una frase: «Amplia experiencia, en muchos aspectos, sin precedentes». El Parlamento ucraniano está llamado a ratificar el nombramiento; junto a él, se prevé también la confirmación de Andrii Sibiha como ministro de Exteriores definitivo.
Por qué Fédorov fue tan popular y por qué cayó
Para entender la crisis, hay que entender a Fédorov. Mijaílo Fédorov llegó al Ministerio de Defensa en enero de 2026 con 35 años, convirtiéndose en el ministro más joven de la historia de Ucrania en ese cargo. Antes había sido ministro de Transformación Digital, donde impulsó la conectividad Starlink para las fuerzas armadas y restringió el acceso ruso al sistema satelital.
«Fue un gran honor servir al pueblo ucraniano como ministro de Defensa.» — Mijaílo Fédorov, en su carta de dimisión
Los ucranianos le atribuían la modernización del ejército, la apuesta decidida por los drones y parte de los éxitos militares que contenían el avance ruso. Cuando Zelenski lo destituyó —por sus conflictos internos con el comandante en jefe Sirski—, la respuesta ciudadana fue inmediata: protestas en más de veinte ciudades, una reacción sin precedentes en tiempos de guerra. Zelenski ofreció a Fédorov «un puesto destacado en el gobierno». Fédorov lo rechazó.
El mandato de Zelenski: drones, reformas y presión sobre Rusia
Zelenski fue claro con Jmara sobre sus prioridades. Le pidió continuar con la reforma del sector de defensa, mantener activos todos los programas tecnológicos impulsados por Fédorov y seguir con los ataques de largo alcance contra objetivos rusos. El mensaje implícito: el cambio de ministro no implica un cambio de estrategia militar.
Contexto: La Rada también votará la confirmación de Andrii Sibiha como ministro de Exteriores permanente, completando así la remodelación del gabinete que lleva más de un mes en proceso.
Para la comunidad ucraniana en España, el nombramiento de Jmara cierra un capítulo de incertidumbre. Muchos seguían las noticias sobre Fédorov con simpatía: era el ministro de los drones, de la tecnología, el que representaba la Ucrania moderna frente a la Rusia imperial. Jmara es un perfil más opaco, más de inteligencia que de imagen. Lo que viene ahora es ver si sabe estar a la altura de los resultados que Ucrania necesita.

