Noticias15 de agosto de 2026·3 min de lectura

«No estás en buena posición, no tienes las cartas.» Eso le repitió Donald Trump a Volodímir Zelenski el 28 de febrero de 2025, en una reprimenda retransmitida en directo desde el Despacho Oval que dio la vuelta al mundo. Hoy, dieciocho meses después de aquel episodio y doce meses después de la cumbre de Alaska, el panorama se parece poco a lo que Trump pronosticaba. Ucrania no ha sido vencida. Putin sigue sin un acuerdo. Y Zelenski muestra sus cartas.

Lo que cambió en doce meses

En agosto de 2025, Trump y Putin se reunieron en Anchorage con alfombra roja y expectativas de paz. El diálogo de Alaska demostró ser, en palabras del corresponsal de La Vanguardia en París, Eusebio Val, «un espejismo». Doce meses después, la relación entre Trump y Zelenski se ha normalizado. El mandatario estadounidense, convencido de que Putin no era sincero en su búsqueda de la paz, ha reconocido el cambio de tornas.

Zelenski declaró en Washington a finales de julio que la iniciativa en la guerra «no está en manos de Putin». Moscú pierde alrededor de 30.000 soldados al mes. La campaña ucraniana de largo alcance —ataques a refinerías, almacenes y puertos en territorio ruso— ha forzado a Rusia a reorientar recursos y ha llevado el coste de la guerra al interior de su economía doméstica. Los presupuestos del Kremlin, en palabras de Zelenski, «están hechos jirones».

Contexto: En el G7 de Évian (junio de 2026), Trump pidió a Rusia que llegara a un acuerdo. «Ha perdido una cantidad tremenda de gente, y también Ucrania», declaró. Zelenski respondió que el G7 era unánime: «Rusia no está ganando la guerra».

Putin bloqueado: ni paz ni victoria

Rusia sigue rechazando el alto el fuego incondicional que Zelenski ha aceptado a instancias de Trump. El Kremlin exige primero un acuerdo de paz integral que reconozca las condiciones que intentó imponer en Alaska. Pero el terreno militar no avala esa posición. Lavrov, en una entrevista con la televisión estatal rusa el viernes, amenazó con «métodos mucho más duros» contra infraestructuras ucranianas, lo que analistas interpretan como señal de frustración ante el estancamiento.

Los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, tienen previsto viajar a Kiev en fecha sin confirmar. Ucrania ha propuesto a Rusia un alto el fuego parcial en el Mar Negro como primer paso. Moscú no ha respondido. La diplomacia, por el momento, sigue tan bloqueada como las líneas del frente.

Lo que significa para los ucranianos en España

Para la comunidad ucraniana en España —que desde 2022 sigue la guerra con la angustia de quien tiene familia en el frente—, la narrativa ha cambiado. Durante meses, las noticias llegaban cargadas de pérdidas territoriales, ciudades bombardeadas y un relato de derrota que el propio Trump amplificaba. Ahora el discurso es otro: Ucrania resiste, Rusia sangra en el campo de batalla y la presión sobre Putin crece desde dentro de su propia economía.

No es optimismo infundado: las líneas del frente siguen siendo duras, los bombardeos sobre ciudades continúan y 437 civiles murieron solo en julio —el peor mes desde 2022. Pero la posición de Zelenski al llegar a agosto de 2026 es sustancialmente más sólida que la del hombre al que Trump le dijo que no tenía las cartas. Las tiene. Y las está jugando. Más información en RusiaHoy Noticias.

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