«No dejemos que una potencia extranjera robe las elecciones de 2027.» Con esta advertencia, el eurodiputado Raphaël Glucksmann resumió en pocas palabras lo que las autoridades francesas llevan semanas documentando: Rusia ha emprendido una campaña sistemática de injerencia en la carrera presidencial francesa, y por primera vez lo ha hecho atacando a tres candidatos al mismo tiempo.
Francia celebra sus próximas elecciones presidenciales el 18 de abril de 2027, con segunda vuelta el 2 de mayo. Faltan ocho meses, y Moscú ya está en marcha.
Tres candidatos, una misma mano
Los afectados son tres de los nombres con más opciones de llegar al Elíseo: Édouard Philippe, Gabriel Attal y Raphaël Glucksmann. Contra los dos primeros se difundieron bulos sobre su salud. De Philippe —exprimer ministro y alcalde de Le Havre— se afirmó falsamente que padecía demencia frontotemporal. De Attal, de 37 años, que tenía Parkinson y una adicción a las drogas.
La operación contra Glucksmann fue más sofisticada. La red de propaganda rusa utilizó un medio digital falso que imitaba la identidad visual de la publicación francesa Blast, con un vídeo generado con inteligencia artificial y la voz clonada del periodista Edwy Plenel. El objetivo: hacer creer que la pareja del candidato, la presentadora Léa Salamé, había intentado sobornar a medios de comunicación para favorecer su candidatura.
«El objetivo es hacer viral una mentira completa para difamar a quienes el régimen ruso considera hostiles.» — Raphaël Glucksmann
El organismo público Viginum, especializado en detectar injerencias digitales extranjeras, confirmó los ataques y los atribuyó «con un alto grado de confianza» a las redes Matrioschka y Storm-1516.
Matrioschka: el método de las mentiras rusas
El nombre lo dice todo: como las muñecas rusas, cada falsedad se esconde dentro de otra. El método Matrioschka consiste en fabricar vídeos falsos, portadas de periódicos ficticias y páginas web que copian el diseño de medios reales —BFM, Le Parisien, AFP, France 24, Le Figaro, Libération—, y después difundirlos mediante redes de cuentas automatizadas.
Storm-1516, el otro nombre que aparece en los informes de seguridad franceses, es una red vinculada directamente al GRU, el servicio de inteligencia militar ruso. No es un actor nuevo: ya ha sido detectada en operaciones similares en otros países europeos, parte de la guerra híbrida que Moscú lleva años practicando en el continente.
¿Qué es Viginum? El organismo público francés creado en 2021 para detectar y atribuir operaciones de influencia digital extranjeras. Depende de la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN).
¿Por qué ahora y por qué Francia?
La respuesta está en la segunda vuelta. Los tres candidatos atacados coinciden en algo: son quienes podrían enfrentarse a Marine Le Pen en el balotaje. Debilitarlos en las encuestas y en la opinión pública antes de que la campaña oficial comience es la lógica de la operación.
Francia es, según los servicios de inteligencia europeos, el objetivo prioritario de la campaña desestabilizadora de Moscú contra la Unión Europea. No es casualidad: el país tiene peso diplomático en la OTAN, apoya activamente a Ucrania y tiene una ultraderecha que históricamente ha mantenido vínculos con el Kremlin.
Glucksmann lo advirtió con claridad: lo que ha pasado hasta ahora en Francia «es solo un anticipo» de lo que vendrá. Para la comunidad rusa y ucraniana que vive en España y en toda Europa, estas operaciones son un recordatorio de que la guerra de Putin no se libra únicamente en el frente.
Francia ya prepara su respuesta legal
El Gobierno francés no ha tardado en reaccionar. El Ministerio del Interior ha presentado al Parlamento un proyecto de ley que triplica las penas por difundir deliberadamente información falsa durante una campaña electoral. Si además se acredita que la manipulación responde a los intereses de una potencia extranjera, la pena puede llegar a seis años de prisión.
La pregunta que queda abierta es si esa legislación llegará a tiempo. Las primeras operaciones ya están en marcha. Y el patrón —fake news, deepfakes, redes bot, medios falsos— no es exclusivo de Francia. Es el mismo que Moscú ha utilizado en Alemania, en Polonia, en los Países Bálticos. España no es inmune. La sección de noticias de Rusia HOY seguirá la evolución de este conflicto invisible.

