Tom Holland no es precisamente un jugador empedernido. El actor de Spider-Man: Brand New Day lo reconoce sin problema: no suele dedicarle mucho tiempo a los videojuegos. Pero hay un título que cambió eso. En una entrevista con el periodista Josh Horowitz para su canal de YouTube, Holland respondió sin dudarlo cuando le preguntaron cuál era su videojuego favorito: The Last of Us Parte 2. «Me encanta demasiado. Es sencillamente buenísimo».
La declaración no es trivial viniendo de alguien que acaba de protagonizar una de las películas de superhéroes más esperadas del año y que conoce de primera mano la industria del entretenimiento. Holland eligió un juego de narrativa cinematográfica, largo, oscuro y emocionalmente agotador —y lo hizo sin pensárselo.
Sin dudarlo: The Last of Us Parte 2
Cuando Josh Horowitz le preguntó a Tom Holland por su videojuego favorito durante la gira de prensa de Brand New Day, el actor no dio rodeos. The Last of Us Parte 2, el thriller postapocalíptico de Naughty Dog lanzado en 2020 para PlayStation, fue su respuesta inmediata. El juego es conocido por su historia devastadora, su nivel de detalle técnico y por haber dividido a los fans de la saga: hay quienes lo consideran una obra maestra y quienes nunca le perdonaron su argumento.
Holland se posicionó claramente en el primer grupo. La brevedad de su respuesta —»es sencillamente buenísimo»— no deja lugar a dudas. Para un actor que confiesa no jugar demasiado, elegir un título tan exigente narrativamente dice mucho de sus gustos: no busca entretenimiento fácil, busca historias.
The Last of Us Parte 2 (Naughty Dog, 2020) ganó más de 300 premios Juego del Año, incluyendo el GOTY de los The Game Awards. Es uno de los juegos mejor valorados de la historia de PlayStation.
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The Last of Us Parte 2 no es un videojuego para todo el mundo. Sus más de 25 horas de duración, su ritmo pausado y su narrativa sin concesiones lo alejan de los títulos más accesibles. Pero precisamente eso lo convierte en una referencia para quienes valoran los videojuegos como forma de contar historias.
Ellie, la protagonista de The Last of Us, está entre los personajes más reconocidos de la historia reciente de los videojuegos. Su arco narrativo en la segunda entrega es comparable, en complejidad emocional, a los mejores guiones cinematográficos. No es casualidad que alguien como Holland —cuyo trabajo consiste en interpretar personajes con capas— se identifique con esa forma de narrar.
La paradoja: lo ama demasiado para ver la serie
La historia tiene un giro interesante. Cuando Horowitz le preguntó si había visto la adaptación de HBO protagonizada por Pedro Pascal y Bella Ramsey, Holland fue directo: no. La razón no es falta de interés, sino exactamente lo contrario. «No he visto la serie porque me encanta el videojuego», explicó el actor.
Es una paradoja que muchos fans de The Last of Us entienden perfectamente. La experiencia de jugarlo —el control del personaje, las decisiones, el ritmo que marca el propio jugador— es diferente a verlo en pantalla. Para quien vivió el juego con intensidad, la serie puede sentirse como una versión alternativa de algo que ya fue perfecto para ellos tal como estaba.
Dos palabras para resumirlo todo: «sencillamente buenísimo». Que Spider-Man sea fan de Ellie y Joel es, probablemente, la colaboración inesperada de la semana.

