«No sé muy bien cómo afrontaríamos ese reto.» Con esas palabras, Tom Holland resumió uno de los grandes interrogantes del universo Marvel: qué pasaría si Spider-Man tuviese que lucir el traje negro del simbionte en la pantalla grande. El actor británico, que acaba de estrenar Spider-Man: Brand New Day, habló con el periodista Joshua Horowitz en el podcast Happy Sad Confused y fue directo sobre el desafío técnico que supondría llevar ese icónico traje al cine de acción real.
El referente: Sam Raimi y el traje de Spider-Man 3
Para Holland, el listón lo puso Sam Raimi hace ya casi veinte años. El cineasta consiguió que el traje negro de Peter Parker en Spider-Man 3 (2007) funcionara en pantalla con una mezcla de traje práctico y efectos digitales que, pese al paso del tiempo, sigue siendo la referencia en acción real. «Sam Raimi lo hizo realmente bien», reconoció el actor, que lo considera el punto de partida obligatorio para cualquier versión futura.
Lo que Raimi logró fue encontrar ese equilibrio entre presencia física y CGI. El traje negro de 2007 se notaba tangible en muchas escenas, con una textura viva que transmitía la amenaza del simbionte. Eso es exactamente lo que Holland buscaría replicar —y lo que teme que sea difícil de conseguir hoy.
Nota: El traje simbionte de Marvel’s Spider-Man 2 (Insomniac Games, PS5) está realizado íntegramente con CGI. Es uno de los trajes más aclamados de la historia del personaje en videojuegos, pero su traslado a acción real implicaría convertir al actor en un muñeco digital.
El problema del videojuego: cuando el CGI total no convence
Holland dejó claro que la versión del traje simbionte en Marvel’s Spider-Man 2 de Insomniac Games es la más fiel a los cómics que existe. El problema es que está hecha al cien por cien con gráficos generados por ordenador. «No sé cómo podrías crear un traje parecido al del juego sin recurrir a una parte generada por CGI. Parece la opción más lógica, pero al mismo tiempo quieres que se sienta real, que tenga una presencia física y tangible en pantalla», explicó el actor.
Esa tensión entre fidelidad visual y autenticidad en cámara es el nudo del problema. Un traje de Spider-Man que exista solo en postproducción hace que el actor interactúe con algo que no está físicamente ahí, lo cual afecta a la actuación y a la sensación del espectador. Holland, que ha trabajado mucho para que sus películas tengan un componente práctico, no parece dispuesto a sacrificar eso.
¿Llegará el traje negro al UCM?
La pregunta que se hace toda la comunidad fan tiene contexto real. La escena poscréditos de Spider-Man: No Way Home dejó un fragmento de simbionte en el universo de Peter Parker. Kevin Feige y Amy Pascal han reconocido abiertamente su deseo de incorporar a Venom al UCM, lo que abriría la puerta directa al arco del simbionte para el Spider-Man de Holland.
Por su parte, Holland reconoció que no tiene «absolutamente ninguna idea» de la trama de Avengers: Secret Wars, ya que el estudio le mantiene al margen durante la gira de prensa para evitar filtraciones. Pero si ese traje negro llegara a aparecer, está claro que el equipo de Marvel Studios tendría que resolver el problema técnico que el propio protagonista considera sin respuesta fácil.
«Si algún día llegáramos a hacer el traje negro en nuestras películas de Spider-Man, no sé muy bien cómo afrontaríamos ese reto, porque Sam Raimi lo hizo realmente bien… y también el videojuego.» — Tom Holland
La solución más honesta, quizá, sea la que ya practicó Raimi: un híbrido bien calculado entre traje práctico y efectos digitales dosificados. Si Marvel Studios decide ir por ese camino, tendrá el antecedente perfecto —y un protagonista que, al menos, sabe exactamente lo que se juega.

