«Delphi acaba de desconectar Refactor Studios justo después de que lanzamos el juego de la Copa Mundial de la FIFA para Netflix. Hoy han despedido a todo el estudio.» Así lo describió Barclay Chantel, ex director de arte de Refactor Games, en LinkedIn el pasado 1 de agosto. Una frase que resume con brutalidad lo ocurrido en una empresa que, hace apenas dos meses, presumía de haber lanzado el primer juego oficial de la FIFA tras su ruptura con EA Sports.
«Delphi acaba de desconectar Refactor Studios justo después de que lanzamos el juego de la Copa Mundial de la FIFA para Netflix. Hoy han despedido a todo el estudio.» — Barclay Chantel, ex director de arte de Refactor Games
Ochenta desarrolladores a la calle el 31 de julio
La noticia se conoció después de que varios ex empleados de Refactor Games se pronunciaran en LinkedIn. Nathan Burba, cofundador y director del estudio, confirmó a GamesBeat que Delphi Interactive retiró la financiación al proyecto hace unos días. El resultado: el despido del 85% de la plantilla, unos ochenta desarrolladores en total, comunicado en una reunión de empresa celebrada el 31 de julio.
El equipo que salió por la puerta no era cualquiera. Refactor Games contaba con veteranos procedentes de 2K Sports, EA Sports y OneTeam Partners — gente con experiencia real en videojuegos deportivos de primer nivel. Que un estudio así se desintegre menos de dos meses después de publicar su primer título dice mucho de cómo funcionó la relación con su editora.
¿Cierre total o solo recortes? Dos versiones que no cuadran
Burba habló de un recorte del 85%, pero los testimonios de los ex empleados apuntan a algo diferente. Victor Del Castillo, artista de interfaz del estudio, explicó que Delphi Interactive retiró los fondos una vez publicado el juego, y que esa decisión derivó en el despido de toda la plantilla. Joseph Civitate, otro miembro del equipo, precisó que la financiación cancelada correspondía al siguiente proyecto, no al ya lanzado.
La discrepancia es llamativa: el CEO dice que el estudio sigue abierto, aunque muy reducido; sus propios empleados describen un cierre en toda regla. Netflix, por su parte, no ha emitido ningún comunicado. Delphi Interactive tampoco. El silencio institucional contrasta con la crudeza de los mensajes en LinkedIn.
Un juego lanzado con prisas para el Mundial
FIFA World Cup: Launch Edition llegó a Netflix el 11 de junio de 2026, justo antes del inicio del Mundial. Los números iniciales fueron decentes — 1,5 millones de jugadores en la primera semana, según Game File — pero la recepción crítica y de usuarios fue mayormente negativa. La queja principal era siempre la misma: el juego se había publicado sin estar terminado, apresurado para coincidir con el torneo.
Netflix lo había presentado como «el saque inicial» de un proyecto que «evolucionaría con el paso del tiempo». El lenguaje era prometedor. La realidad, bastante menos: sin estudio operativo y sin financiación, la idea de un juego en constante desarrollo se ha convertido en papel mojado.
Los planes que Delphi ha enterrado
Lo que queda por contar es lo que ya no ocurrirá. Refactor Games había diseñado FIFA World Cup como un proyecto vivo: los jugadores podrían añadir nuevos equipos, futbolistas y modificaciones con el tiempo. No habría entregas anuales, sino un juego que crecería. Además, el estudio tenía en marcha otros proyectos deportivos para Netflix, cuyos detalles nunca llegaron a hacerse públicos.
Todo eso está ahora en el aire. En la sección de videojuegos de RusiaHoy ya hemos visto otros estudios perder el respaldo de sus publicadoras por razones similares — el mercado del videojuego no perdona un lanzamiento que no convence, aunque venga con el respaldo de la FIFA. El caso de Refactor Games es, en ese sentido, un recordatorio bastante duro de cómo funciona la industria.

