«BREAKING: Netflix está cerrando dos de sus estudios de videojuegos.» Con esas palabras, el periodista Stephen Totilo de Game File rompió la noticia el 13 de agosto de 2026. La confirmación oficial llegó minutos después: Netflix cierra Night School Studio y Moonloot Games, reduciendo así su división de videojuegos a un único estudio operativo en todo el mundo.
Un portavoz de la compañía habló de «cambios organizativos para alinearse con las prioridades del negocio» y agradeció la contribución de ambos equipos. Lo que no dijo es cuántos empleados pierden su trabajo ni qué ocurrirá con las franquicias que han construido a lo largo de años. Lo que sí está claro es el resultado final: Netflix ha fracasado en su apuesta por los videojuegos propios.
Night School Studio: de Oxenfree a Unhinged y al cierre
Fundado en Los Ángeles, Night School Studio es el nombre más reconocible de los dos. Sus creadores son responsables de Oxenfree (2016), Afterparty y Oxenfree II: Lost Signals, tres aventuras de narrativa indie que se ganaron una base de fans fiel y el respeto de la crítica. Netflix los adquirió en septiembre de 2021, convirtiéndolo en uno de los estudios más prestigiosos de su catálogo de juegos.
Desde la adquisición, Night School abandonó el desarrollo multiplataforma en consolas y PC para centrarse en el ecosistema móvil de Netflix Games. Su último proyecto fue Unhinged, una experiencia de terror híbrida que mezclaba el móvil con el televisor y contaba con las voces de Sadie Sink, Zoe Kravitz y Troy Baker. El título llegó hace pocas semanas; Netflix lo mencionó positivamente en su último informe financiero trimestral. Días después, el estudio que lo creó recibió la noticia del cierre.
Moonloot: cuatro años para un juego que nunca existió
Moonloot Games fue fundado directamente por Netflix en septiembre de 2022 en Helsinki. A diferencia de Night School, este equipo nunca llegó a lanzar ningún título. Llevaba varios años desarrollando lo que se describía como un simulador de vida al estilo Animal Crossing: colorido, para toda la familia y pensado para encajar en el modelo de suscripción de Netflix. Ese juego no verá la luz.
«Netflix acaba de cerrar los últimos dos estudios de videojuegos que le quedaban más allá de su equipo central.» — Stephen Totilo, Game File
El balance: cinco estudios cerrados, una estrategia fallida
Night School y Moonloot no son accidentes aislados. Son el punto final de una historia de dos años que empezó con ambición y terminó con retirada. El historial completo de bajas en la división gaming de Netflix es el siguiente: Team Blue (estudio AAA en primera persona, cerrado en 2024), Boss Fight Entertainment (cerrado en 2024), Moonloot Games, Night School Studio y Spry Fox (devuelta a sus fundadores en lugar de cerrarse). Cinco equipos. Dos años. El resultado es una división de videojuegos que ha quedado reducida a un único estudio interno: Next Games en Helsinki, centrado exclusivamente en juegos de fiesta y propuestas familiares.
La nueva estrategia de Netflix en este mercado se parece cada vez más a la que usa con películas y series: cero riesgo propio, muchas colaboraciones con desarrolladores externos. Visibilidad, acuerdos de exclusividad para acceso anticipado o contenido especial, sin necesidad de mantener equipos propios que puedan cerrarse y generar titulares negativos. El problema es que esa estrategia no construye un catálogo propio ni genera una identidad de plataforma gaming reconocible.
Lo que queda sin responder es el futuro de las IPs de Night School. Oxenfree y Oxenfree II: Lost Signals pertenecen ahora a Netflix. Si habrá una tercera entrega, si la franquicia se licenciará a otro estudio o simplemente quedará en pausa indefinida, son preguntas que la compañía no ha respondido.

