18 meses. Ese es el tiempo que Brandon Klayme pasó en prisión por culpa de un símbolo que nadie se molestó en comprobar. No un delito. No una prueba. Un guión bajo de más —o de menos, según se mire— en un nombre de usuario inspirado en The Elder Scrolls V: Skyrim.
El guión bajo que desencadenó seis años de pesadilla
La historia empieza en 2018, en Wisconsin. La policía del condado de Dane abre una investigación por contacto sexual con menores a través de Kik, una aplicación de mensajería móvil. El sospechoso usa el nombre de usuario fus__ro_dah, una referencia directa al grito Fus Ro Dah del lenguaje dracónico de Skyrim. Un clásico entre fans del juego de Bethesda.
Para obtener los datos del titular de la cuenta, la policía emite una citación judicial dirigida a Kik. El problema es que en esa citación alguien escribe fus_ro_dah, con un único guión bajo después de «fus». La diferencia con el nombre real del sospechoso es de exactamente un carácter.
Kik responde con los datos asociados a esa cuenta: el correo electrónico y la dirección IP pertenecen a Brandon Klayme, 30 años, vecino de Halifax, en Nueva Escocia, Canadá. Era un usuario completamente distinto. Pero la investigación ya había tomado ese camino.
Sin pruebas suficientes, pero condenado de todas formas
En febrero de 2020, agentes canadienses registran la habitación de Klayme en casa de sus padres. No encuentran ninguna prueba que lo vincule a la víctima, a las conversaciones ni a las imágenes del caso. Tampoco logran demostrar que el hombre hubiera usado Kik en ningún momento durante el período investigado.
Con todo eso, o mejor dicho sin nada de eso, fue arrestado igualmente. El juicio se celebró en 2023. En abril de ese año fue declarado culpable de tres cargos relacionados con la captación de menores y material ilegal. En enero de 2024 recibió una condena de 18 meses de cárcel y otros 18 meses de libertad condicional. Cumplió la pena íntegra.
Dato clave: El tribunal de apelación concluyó que el nombre de usuario correcto había estado disponible desde el principio del proceso, pero nadie reparó en la diferencia durante el juicio.
Seis años después, la verdad sale a la luz
Klayme no se rindió al salir de prisión. Siguió peleando su absolución, y fue durante la preparación de esa apelación cuando el abogado defensor Zeb Brown revisó la citación judicial original y detectó la discrepancia. Dos guiones bajos frente a uno. El fiscal aceptó la impugnación, y el caso llegó al Tribunal de Apelaciones de Nueva Escocia.
El 23 de julio de 2026, el tribunal resolvió el caso con una contundencia inusual. No se limitó a revocar la condena: declaró a Klayme factualmente inocente, una distinción legal que va mucho más allá de la simple absolución por falta de pruebas. Significa que nunca debió enfrentar ningún cargo.
«El señor Klayme es factualmente inocente de los delitos. Nunca debió haber sido acusado, y mucho menos condenado.» — Tribunal de Apelaciones de Nueva Escocia, julio de 2026
En su afidávit para la apelación, Klayme fue escueto: «Fue un error sutil que cambió el rumbo de mi vida. En lugar de solicitar los datos del usuario fus__ro_dah, la citación solicitaba los del usuario fus_ro_dah. El agente no se dio cuenta de que el nombre del autor llevaba doble guión bajo. Esta discrepancia nunca se señaló al juez de primera instancia.»
¿Qué le espera ahora a Klayme?
Las autoridades creen que el nombre de usuario fus__ro_dah pertenece en realidad a alguien en California. Lo que significa que el culpable real lleva seis años libre mientras Klayme cumplía su condena. Por ahora no hay confirmación de que vaya a reclamar una compensación económica al Estado por los 18 meses que pasó injustamente preso, aunque sería un camino habitual en este tipo de casos.
Lo que este caso deja claro va más allá del nombre de un videojuego famoso. En la era de las investigaciones digitales, donde una dirección IP o un nombre de usuario pueden convertirse en prueba central de un proceso penal, un error tipográfico puede costar años de libertad. Y el sistema, en este caso, no lo detectó solo. Fue necesaria la revisión minuciosa de un abogado defensor años después para que la verdad saliera a la luz.

