Noticias2 de agosto de 2026·4 min de lectura

Era sábado noche en Moscú. El restaurante Balzi Rossi, especializado en cocina italiana y conocido como uno de los puntos de encuentro habituales de la élite política y social de la ciudad, recibía a su clientela más selecta. Según varios canales de Telegram independientes rusos —entre ellos el canal Astra, uno de los más seguidos—, entre los asistentes esa noche había diputados de la Duma Estatal y, presuntamente, un general que celebraba su cumpleaños. A las 20:10 horas locales, una explosión sacudió la terraza del local. Al menos tres personas murieron. Otras veintiuna resultaron heridas.

El incidente ocurrió el 1 de agosto en un restaurante de la plaza Kudrinskaya del centro de Moscú, a apenas dos kilómetros del Kremlin. El Comité Nacional Antiterrorista de Rusia, citado por la agencia estatal RIA Novosti, confirmó las cifras y lo catalogó como un atentado con artefacto explosivo improvisado. La explosión dejó el restaurante parcialmente destruido y obligó al despliegue de todos los servicios de emergencia en la zona.

Cómo ocurrió la explosión

Una mujer que simulaba ser repartidora intentó acceder al restaurante portando un paquete. El guardia de seguridad del local le cortó el paso en la entrada antes de que pudiera entrar en el establecimiento. En ese preciso instante, alguien detonó el artefacto a distancia. La explosión mató en el acto a tres personas: la propia portadora de la bomba, el guardia que trató de frenarla y un cliente del restaurante que se encontraba en las inmediaciones de la terraza.

El artefacto tenía una potencia equivalente a casi un kilogramo de TNT, según reveló el diario Kommersant citando a fuentes cercanas a la investigación. La onda expansiva y los fragmentos causaron heridas de diversa consideración a veintiuna personas más. La explosión también obligó a cancelar una prueba cicloturista nocturna que tenía previsto discurrir por el centro de la ciudad esa misma noche.

Dato: La bomba, con una potencia equivalente a casi un kilogramo de TNT, fue activada a distancia en el momento en que el guardia de seguridad inspeccionó el paquete que portaba la sospechosa. Tres muertos y 21 heridos es el balance confirmado por el Comité Nacional Antiterrorista de Rusia.

El Balzi Rossi, restaurante de la élite moscovita

El Balzi Rossi no es un establecimiento cualquiera. Situado en la plaza Kudrinskaya, en el corazón de Moscú, el restaurante italiano lleva años siendo frecuentado por políticos, personalidades mediáticas y figuras del poder ruso. La plaza está dominada por uno de los llamados «Siete Hermanos»: los rascacielos de estilo neogótico soviético que Stalin ordenó construir en la posguerra y que marcan el perfil urbano del centro de la capital rusa. El local se encuentra a escasos kilómetros del Kremlin, cerca del zoo de Moscú.

El canal de Telegram Astra aseguró que esa noche se celebraba en la terraza el cumpleaños de un general ruso. Según el mismo canal, entre los asistentes al evento privado había diputados de la Duma Estatal que llegaron al lugar en vehículos oficiales. Fue precisamente en esa terraza donde se produjo la explosión, lo que apunta a que el ataque podría haber estado dirigido contra alguno de los asistentes al evento.

Sin autoría reconocida: la investigación continúa

El Comité de Investigación de Moscú comunicó que las causas del ataque siguen bajo investigación. Las autoridades rusas no atribuyeron el atentado a ningún grupo ni individuo, y los medios estatales se limitaron a reproducir la versión oficial sin ofrecer más detalles. La identidad de la mujer que portaba el artefacto tampoco ha sido hecha pública.

«La mujer trató de introducir el artefacto en el establecimiento, pero el guardia de seguridad le impidió el paso antes de que la bomba estallara.» — Comité Nacional Antiterrorista de Rusia, citado por RIA Novosti

Los atentados en el interior de Rusia se han multiplicado desde que el conflicto con Ucrania entró en una fase de mayor intensidad. Para los miles de rusos y ucranianos que residen en España —muchos con familiares aún en el país—, episodios como el del Balzi Rossi son un recordatorio de que la guerra, librada a más de tres mil kilómetros de distancia, sigue alcanzando el corazón civil de la sociedad rusa. La pregunta que la investigación tiene por delante es quién organizó el ataque y cuál era el objetivo real de esa noche.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *