Noticias20 de agosto de 2026·4 min de lectura

Doce personas han muerto esta madrugada en Kyiv y su región tras una nueva oleada de misiles rusos sobre la capital ucraniana. Mientras los servicios de emergencia trabajaban entre los escombros de un edificio de nueve plantas derrumbado en el municipio de Brovary, dos cazas F-18 del Ejército del Aire español, desplegados en Rumanía dentro de la misión de vigilancia aérea de la OTAN, despegaron de urgencia para monitorear la frontera con Ucrania. Un dron había cruzado el espacio aéreo rumano.

Doce muertos en Kyiv: misiles y un edificio de nueve plantas derrumbado

Los bombardeos rusos comenzaron pasada la medianoche. La Fuerza Aérea ucraniana alertó de misiles Kalibr que se adentraban en el espacio aéreo del país desde el norte y el noreste, procedentes de las regiones de Poltava y Járkov. El impacto sobre la capital fue devastador: explosiones encadenadas iluminaron varios barrios residenciales, desencadenando incendios que tardaron horas en extinguirse. Una instalación médica y un centro educativo también resultaron dañados.

«Ocho personas han muerto en la capital como consecuencia del ataque enemigo. Treinta y tres habitantes de la ciudad han resultado heridos.» — Vitali Klitschko, alcalde de Kyiv, en Telegram

Klitschko publicó ese balance inicial en Telegram, pero las cifras siguieron actualizándose a lo largo de la mañana hasta alcanzar los doce fallecidos en toda la región metropolitana. En Brovary, localidad a las afueras de la capital, el jefe de la administración local, Timur Tkachenko, confirmó que un misil derrumbó por completo un edificio residencial de nueve plantas. Varias personas quedaron atrapadas entre los escombros. Los equipos de rescate trabajaron durante horas en condiciones difíciles, y las autoridades advirtieron que el balance podría aumentar antes de que acabara el día.

Ucrania responde: más de 250 drones sobre la región de Moscú

La noche no fue unilateral. Mientras los misiles rusos caían sobre Kyiv, Ucrania lanzó una ofensiva con drones a larga distancia contra territorio ruso. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó en Telegram que más de 250 aparatos no tripulados volaron hacia la región de Moscú desde la noche del miércoles. La gran mayoría fueron destruidos por las defensas antiaéreas antes de alcanzar la capital rusa.

«Se destruyeron 28 drones en la región de Moscú», precisó Sobianin. La cifra da una idea de la escala del ataque ucraniano y de la presión militar que mantiene Kiev sobre la retaguardia rusa. Más de cuatro años después del inicio de la invasión, ambos bandos intensifican los ataques de largo alcance y las autoridades de uno y otro país se acusan mutuamente de apuntar deliberadamente a la población civil.

Los cazas españoles de la OTAN en Rumanía, en alerta

La oleada de misiles y drones tuvo consecuencias directas para los aliados de la OTAN en el flanco oriental. Polonia movilizó su aviación dentro de su espacio aéreo como medida preventiva. En Rumanía, dos cazas F-18 del Ejército del Aire español, integrados en la misión permanente de vigilancia aérea de la Alianza Atlántica, despegaron junto a un helicóptero del Ejército rumano para monitorear varios «objetivos» detectados cerca de la frontera con Ucrania.

Un dron terminó por cruzar el espacio aéreo rumano antes de estrellarse en una zona deshabitada cerca de la localidad de Grindu, en el oeste del país. No fue el primer incidente de este tipo: los cazas F-18 españoles ya habían tenido que intervenir en anteriores incursiones de drones sobre el espacio aéreo rumano, en lo que se ha convertido en una misión de alta tensión para el Ejército del Aire. La presencia española en Rumanía, en el marco de las misiones OTAN, hace que cada ataque ruso sobre Ucrania tenga una dimensión directamente española.

Civiles en el punto de mira: más de cuatro años sin tregua

Nota: España acoge a cientos de miles de refugiados y desplazados ucranianos. Cada nueva oleada de ataques sobre Kyiv reactiva la angustia de quienes siguen la guerra desde la distancia.

Desde la invasión rusa de febrero de 2022, los ataques nocturnos sobre Kyiv se han convertido en una constante que afecta directamente a quienes tienen familiares en Ucrania. Los bombardeos del miércoles al jueves son uno más en una serie que no para de crecer: los últimos meses han registrado un aumento notable en la frecuencia y la brutalidad de los ataques sobre zonas residenciales, con un número creciente de víctimas civiles que organizaciones internacionales han calificado de «alarmante».

La OTAN sigue vigilante en el flanco oriental, con España en primera línea desde sus bases en Rumanía. Mientras los F-18 españoles patrullan el espacio aéreo junto a la frontera ucraniana, en Kyiv los equipos de rescate siguen buscando supervivientes entre los escombros de Brovary. El balance de esta madrugada aún podría agravarse.

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