.jpg)
Foto de Dmitri Zaíka / Rusia Hoy
Algunos de los productos tradicionales argentinos, como la carne, no necesitan una promoción especial ya que gozan de buena fama y se han integrado perfectamente en el mercado ruso. “Argentina es el sinónimo de carne”, reconoció Juan José Grigera Naón, director del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCV) en su entrevista a Rusia Hoy. Los visitantes de la feria han podido comprobar la certeza de esta afirmación con sus propios ojos o más bien con su olfato. Nada más entrar en una de las enormes secciones del Expocentro donde estaba instalado el pabellón argentino, los moscovitas se dejaban llevar por el muy seductor aroma del asado que parecía invitar a todos a disfrutar de la carne argentina.
“Desde hace unos 6-7 años Rusia es el principal mercado de exportación de la carne argentina”, aclaró Alejandro Zegna, consejero del IPCV. Sin embargo, la exportación de la Argentina últimamente se ha visto obstaculizada.
“Hoy por cuestiones conyunturales se ha restringido un poco la exportación de carne en la Argentina. En el contexto de la reducción del stock ganadero no podemos abastecer el mercado ruso como quisiéramos y como nos lo demanda el propio mercado. Pero confiamos en que a medida que se reponga el rodeo, todo volverá a la normalidad. Ahora mismo vendemos 30.000 toneladas al año mientras podríamos exportar el doble. Calculamos que en 2-3 años podremos volver a tener una relación con Rusia tan estable como la que tuvimos tiempo atrás”, subrayó Zegna.
Pero a pesar de las dificultades a las que se enfrenta el sector cárnico, el IPCV ha logrado una ventaja técnica importante: “Hasta hace poco se podía acceder al mercado ruso sólo con carne congelada. En este momento podemos ofrecer carne de mejor calidad como son los cortes enfriados”, comentó el director del IPCV.
A diferencia de la carne cuyas exportaciones no están atravesando su mejor momento, la venta de frutos secos y desecados de la Argentina está en su auge. La empresa “Vergara y CIA, S.A.” que ha representado en la feria este sector alimenticio, exporta 27 mil toneladas anualmente a Rusia aunque hace catorce años sus exportaciones no superaban un par de contenedores de ciruela. Antes de entrar en este mercado la empresa vendía ciruela a sus compradores europeos de Alemania y Holanda: “Nuestros dealers europeos me decían que Rusia era un mercado peligroso, que había mucha mafia y me desaconsejaban tener cualquier trato directo con Rusia hasta que un día vine a la feria y vi que estas mismas empresas ya estaban vendiendo aquí”, contó Oscar Emilio Vergara, presidente de la firma. El empresario tardó dos años en armar la venta directa a Rusia y desde entonces, su empresa no sólo aumentó la cantidad de las exportaciones a este país sino también diversificó la oferta introduciendo cada vez más nuevos productos en el mercado.
Por primera vez en la feria participó la compañía “Zaraimpex” que presentó vinos argentinos prácticamente desconocidos en Rusia (las bodegas La Rural, Familia Barberis, Las Perdices). Según Pablo Silvestre, el responsable del comercio exterior de la empresa, no es nada fácil introducir una marca nueva en el mercado ruso. El principal obstáculo suele ser la alta competencia con los vinos de los llamados Viejo Mundo y Nuevo Mundo: “Australia, los EE.UU., Sudáfrica y Chile nos aventajan en los precios. Así que Argentina tiene un gran desafío en cuanto a la difusión de sus vinos en este mercado. El consumidor ruso sólo está empezando a familiarizarse con la cultura vínica argentina. Creo que los rusos están más acostumbrados a las bebidas más fuertes y a los vinos más dulces. El vino que estamos ofreciendo nosotros es más seco. Pero no tengo dudas de que podamos llegar a conquistar este mercado”, agregó Pablo Silvestre.
En la feria no pudieron faltar los dulces argentinos, aunque también les quedan muchos retos por enfrentar. La empresa “Arcor” participa en la Prodexpo el cuarto año consecutivo con el objetivo de encontrar distribuidores en Rusia pero de momento todos sus intentos caen en saco roto. Sin embargo, esta firma líder se expande con éxito en el espacio de las ex repúblicas soviéticas. Azerbaidzhán, Armenia, Georgia y otros países de Asia Central y la región del Cáucaso se convirtieron en un mercado importante de la compañía. De hecho, en esta feria “Arcor” firmó su primer contrato con un distribuidor de Uzbekistán.
“Continuaremos la búsqueda de distribuidores para empezar a vender aquí. El caso del chicle lo damos por perdido debido a la gran competencia que existe en el mercado ruso, pero confíamos en que la venta de los demás productos de confitería pueda avanzar”, aseguró Mina Prodansk, la gerente comercial en Europa de la empresa.




