
Foto de AP
De acuerdo con esa iniciativa, Ecuador renuncia por 10 años a la extracción de petróleo en el Parque Nacional Yasuní. Esto permitirá evitar las emisiones a la atmósfera de unos 400 millones de toneladas de gas carbónico. Por su parte, la comunidad mundial se compromete a compensar a Quito la cuantía equivalente a las posibles ganancias que reportaría la explotación de dicho yacimiento. Según estimaciones preliminares, las entrañas de Yasuní guardan cerca de 850 millones de barriles de petróleo, por un monto superior a los 7000 millones de dólares.
En setiembre de 2011, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, volvió a centrar la atención de los participantes de la Asamblea General de la ONU en los esfuerzos que empeña su país para conservar el parque nacional. Tras esa reunión, cinco Estados aportaron al Fondo Yasuní 53 millones de dólares.
En verano del año pasado Ivonnee Baki, enviada especial del presidente Correa, vino a Rusia para presentar la iniciativa del Ecuador. Por la parte rusa, el movimiento socio ecologista Terra Viva desarrolla una campaña en defensa del parque Yasuní con el objetivo de popularizar dicha iniciativa en Rusia y en el espacio postsoviético. En las tribunas ecológicas internacionales los partidarios del movimiento se proponen asimismo incorporar a esta iniciativa a los representantes de la comunidad empresarial y del sector bancario, a los principales operadores turísticos de Rusia, de los países de la Comunidad de Estados Independientes, y otros.
En palabras el presidente del movimiento ecologista y conocido animador de la televisión Nikolái Drozdov, “hemos decidido respaldar la Iniciativa Yasuní-ITT (Ishipingo-Tambococha-Tiputini)”, tras participar en la reunión de los países donantes y de organizaciones que no persiguen fines de lucro, dedicada a dicha iniciativa. También fue sorprendente la cantidad de organismos que desean respaldar los esfuerzos del Ecuador por conservar los bosques del parque –añadió Nikolái Drozdov.
A principios de noviembre de 2011, la respuesta a la visita de Ivonne Baki fue el baile de beneficencia Yasuní-ITT. An initiative for life”, organizado por Terra Viva. La parte solemne fue abierta por el violinista ecuatoriano Ecuador Pillajo con acompañamiento de maestros de la escena operística rusa. Además se organizó una subasta. El dinero recaudado fue destinado a la realización del proyecto de conservación del parque nacional. En calidad de lotes se expusieron cuadros de destacados pintores de nuestros días: Valeri Rzhevski, Piotr Stronski y Valeri Belov. El acto culminante fue la entrega al Embajador Plenipotenciario del Ecuador en Rusia, Patricio Alberto Chávez Zavala, de un cheque por 100.000 dólares por parte del movimiento socio ecologista Terra Viva para la Iniciativa Yasuní-ITT. Cabe remarcar que el monto de esta donación equivale a la suma que Colombia ofreció a Ecuador durante el encuentro de alto nivel celebrado en la sede de la ONU, en setiembre de 2011.
El Parque Nacional Yasuní, que se extiende sobre un territorio de 982 mil hectáreas, en la parte occidental de la Amazonia, es considerado como uno de los lugares únicos en el planeta por su biodiversidad. Su futuro depende en buen grado no solo del programa gubernamental, sino también de si la comunidad mundial está dispuesta a respaldar semejante iniciativa ecológica.




