La Costa del Sol fue durante décadas uno de los destinos preferidos del dinero ruso en Europa. Marbella, Estepona y Benahavís acumulan centenares de propiedades vinculadas a ciudadanos rusos, desde villas de lujo en urbanizaciones privadas hasta apartamentos en primera línea de playa. Sin embargo, desde la imposición de sanciones internacionales tras la invasión de Ucrania, este mercado inmobiliario ha quedado parcialmente paralizado.

El dinero ruso y el ladrillo malagueño
Según datos del Colegio de Registradores de España, los ciudadanos rusos fueron durante años uno de los principales colectivos extranjeros compradores de vivienda en España, especialmente en Andalucía y las Islas Baleares. La combinación de clima, infraestructuras y relativa facilidad para mover capitales convirtió a Málaga y su provincia en un destino predilecto. En el pico de inversión, entre 2012 y 2018, los rusos llegaron a representar hasta el 8% de las compras de vivienda por extranjeros en algunas zonas costeras.
Sanciones que congelan activos pero no siempre propiedades
La Unión Europea ha sancionado a más de 1.700 personas físicas y jurídicas rusas desde 2022, incluyendo la congelación de activos. Sin embargo, identificar qué propiedades pertenecen a personas sancionadas resulta extremadamente complejo. Los bienes suelen estar registrados a nombre de sociedades panameñas, gibraltareñas o chipriots, lo que dificulta el rastreo. La Agencia Tributaria española ha intensificado las investigaciones, pero los resultados han sido modestos en comparación con la magnitud del problema.
Un mercado a la espera de señales
Los agentes inmobiliarios de la zona reconocen que hay propiedades que llevan meses o años sin actividad, sin mantenimiento y con los suministros cortados. Sus propietarios, imposibilitados para vender o arrendar por las restricciones financieras, las han dejado en un limbo legal. Algunos abogados especializados en derecho inmobiliario internacional trabajan en soluciones creativas para sus clientes rusos, siempre dentro del marco legal europeo. El futuro de estas propiedades depende en gran medida de cómo evolucione el conflicto en Ucrania y si las sanciones se mantienen, se amplían o eventualmente se levantan.
La industria de los juegos y entretenimiento online en España también ha registrado la presencia de emprendedores rusos que, ante la imposibilidad de mover capitales inmobiliarios, han optado por el negocio digital como alternativa.

