Medvédev advirtió que “las conmociones financieras ya condujeron al empeoramiento de la capacidad de pago de los países líderes, al brusco freno de sus ritmos de crecimiento. Los temores por las divisas principales, por la situación de los bancos transnacionales determinan hoy el estado de ánimo de los inversores más que la situación en la economía real”.
El presidente ruso calificó como “extremadamente importante” cumplir las decisiones del G-20 sobre la estabilidad financiera mundial “y la reforma del sistema financiero internacional”. Definió como “muy conveniente” utilizar para estos fines “el potencial de los países BRICS”.
En este plano, puntualizó que “el ingreso (de Rusia) a la OMC es un significativo factor de integración a la economía mundial”.
Tras reclamar que se escuchen las posiciones rusas en materia de política exterior, Medvédev puntualizó que ella está dictada “por el desarrollo de la situación geopolítica, por la necesidad de garantizar la seguridad nacional y por las relaciones asociativas con otros Estados en interés de nuestros ciudadanos”.
Destacó la anunciada formación de la Unión Económica Euroasiática, calificándola como una “ambiciosa tarea” y la orientó hacia el logro “del máximo rendimiento de nuestras economías y de resultados simples, prácticos y perceptibles para nuestros ciudadanos”.
La UEE está abierta para todos los que “estén dispuestos a incorporarse a esta tarea” y la definió como “el nexo entre Europa y el Pacífico asiático, una fuerza influyente y un socio requerido en la economía mundial”.
El jefe del Estado anunció que se había superado con éxito “el período más complicado de las conmociones económicas” y se volvió “a los indicadores de desarrollo anteriores a la crisis. La economía crece con ritmos dignos, cerca del 4% anual, lo que supera la velocidad de recuperación de la mayoría de los países líderes. La deuda estatal se mantiene en un nivel mínimo. Rusia se convirtió en la sexta economía del mundo”.
“En este año –continuó se registró la inflación más baja en la historia de la nueva Rusia, menos del 7% y puede que llegue al 6%. Los salarios son los más altos desde la época soviética, al igual que los pagos sociales y el nivel de los ingresos reales de la población”.
“La jubilación promedio creció en cuatro años más de vez y media y los sueldos promedios de docentes y trabajadores de la salud se acercaron al promedio general”.
“El índice de desocupación en los últimos dos años se redujo casi en dos millones de personas. Hoy el nivel de desocupación es uno de los más bajos en el mundo”.
Con respecto al capital maternal, una suma cercana a los 10.000 dólares que se asigna al nacimiento del segundo hijo, Medvédev anunció que “se adoptó la ley que permite utilizar el capital maternal para la construcción de viviendas propias”.
“En el pico de la crisis económica –subrayó- inicié el cambio de estrategia de desarrollo de Rusia: la modernización de nuestra economía. Se alcanzó el nivel más elevado, desde los tiempos soviéticos, de financiamiento de investigaciones y elaboraciones científicas”.
Medvédev convocó a “crear las condiciones más amplias para las pymes, para obtener beneficios de la innovación y la creación de millones de nuevos trabajos altamente productivos, para atraer inversiones privadas inclusive extranjeras, para la creación de una industria moderna y una agricultura eficiente, para una infraestructura ‘inteligente’”.
El presidente, no obstante, señaló que “cuanto más significativos son nuestros logros, tanto más aguda es la percepción de los problemas irresueltos. Cuanto más confortable se siente la sociedad en general, tanto más evidentes son las evidencias de pobreza, de violación de derechos, de injusticia. La gente se cansó de la falta de posibilidades para resolver en forma eficiente y en plazos razonables los problemas más agudos. La gente se cansó de que se ignoren sus intereses, de que simplemente no los distingan”.
En este sentido, señaló que “recibimos con atención y respeto cualquier crítica” y “si es justa restablecemos la legalidad allí donde fue violada”, pero “la rechazamos en los casos en que sea infundada”.
El presidente ruso afirmó que “está garantizado el derecho de la gente a expresar su opinión por todos los medios legales pero los intentos de manipular a los ciudadanos de Rusia, confundirlos o provocar enfrentamientos en la sociedad son inaceptables. No les permitiremos a los provocadores y extremistas arrastrar a la sociedad a sus aventuras, del mismo modo que no permitiremos la intromisión extranjera en nuestros asuntos internos”.
Medvédev puntualizó que “junto con la reducción de muchas normas del Código Penal, se hizo más severa la responsabilidad criminal por delitos especialmente duros como el terrorismo y su financiación, la violencia sobre niños, la pedofilia”. Asimismo, advirtió que el trabajo anticorrupción se realiza a gran escala. “Como resultado de este trabajo –informó- sólo en la primera mitad de este año más de tres mil funcionarios fueron encausados”.
El presidente ruso aseguró que se profundizarían las reformas políticas en todos los niveles y propuso “pasar a las elecciones de dirigentes de los sujetos federales por votación directa de los habitantes de las regiones”. Hasta ahora, los gobernadores regionales eran seleccionados por los partidos triunfantes en las elecciones y elegidos por el propio presidente ruso.
Medvédev, finalmente, planteó “cambiar el sistema de elecciones a la Duma Estatal. Considero conveniente para el fortalecimiento de los lazos de los diputados con sus electores adoptar la representación proporcional en todas las 225 circunscripciones electorales”.
El mandatario advirtió que “la depresión global puede prolongarse varios años y la competencia por las mentes, las ideas y los recursos habrá de agudizarse. Nosotros estamos en el epicentro de esta competencia”. Por ello convocó a “aprender a escucharnos mutuamente”, a “respetar la opinión pública y no imponer decisiones desde arriba”.
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