Los rusos piden un cambio con su voto | Rusia Hoy (América Latina)

Imagen de Niyaz Karim / Rusia Hoy

 “Es evidente que estas elecciones han sido totalmente distintas a las anteriores,” admitió hace unos días el todavía presidente y cabeza de lista de “RU”, Dmitri Medvédev, en una reunión con sus partidarios en la localidad de Gorki, a las afueras de Moscú. A pesar de las declaraciones públicas en las que Medvédev se declaró triunfador, los que están cerca del presidente saben que su imagen está en baja.

Fuentes del partido gobernante admiten que los métodos utilizados hasta ahora para relanzar la popularidad de los líderes no han funcionado, como tampoco dio resultado la conocida táctica de la locomotora. En la mayoría de las regiones donde las listas fueron encabezadas por viceministros, el partido obtuvo menos del 40% de los votos.

La estrategia de utilizar la imagen del líder del país, Vladímir Putin, fracasó. La popularidad del partido continuó decreciendo incluso después del congreso de septiembre en el que Putin anunció su regreso a la carrera presidencial de 2012.

“RU” necesita renovar su marca y modernizarse, reconocen fuentes en el partido y personalidades cercanas a Medvédev. Es probable que estos cambios se reflejen en un nuevo programa elaborado de cara al congreso del año próximo, cuando se renueve por completo la conducción partidaria.

Serguéi Naryshkin, exdirector de la administración presidencial y flamante titular de la Duma, declaró que Medvédev podría tomar las riendas del partido una vez celebradas las elecciones parlamentarias. Pero fuentes partidarias reiteraron en estos días que no habrá cambios, al menos hasta después de las presidenciales, en marzo del año próximo. “Los electores de ‘RU’ son en su mayoría habitantes de pueblos y ciudades pequeñas que se informan a través de la televisión y no utilizan Internet. Medviédev no puede ser el líder de esta gente”, señala Ígor Bunin, presidente del Centro de Tecnologías Políticas.

Además de la renovación de la imagen del partido, los dirigentes de “RU” planean la creación de dos formaciones nuevas que compitan con la oposición en otros espacios del espectro político. Aunque, de nuevo, el rumbo a seguir se fijará en función de los resultados de la campaña presidencial. Estos comicios marcarán hasta qué punto la situación es seria en lo tocante a los afiliados del partido gobernante. Lo que ya ha quedado claro es que Putin no competirá bajo las siglas de “RU” sino con el paraguas del Frente Popular, una formación creada recientemente cuya imagen pública es más neutra.

La renovación en “RU” es inevitable. “Los resultados electorales permitirán a la oposición obtener más financiación y tener una voz más poderosa en los debates en la nueva Duma”, explica Bunin.

Medvédev ya dejó en claro luego del 4 de diciembre que el partido tendría que formar “pactos de coalición”. Fuentes de “RU” explicaron que el partido ha estudiado posibilidades de acuerdo con todos los partidos presentes en el Parlamento. “Lo más seguro es que se logre un pacto con el Partido Demócrata Liberal de Rusia (PDLR)”, analiza el politólogo Dmitri Orlov.

La Administración ha empezado a hablar de cambios políticos. Medvédev no descarta rescatar el “voto contra todos”, una posibilidad que fue eliminada en estas elecciones. También se está pensando en la vuelta a un sistema electoral más mayoritario.

El coordinador del Comité Público de “RU”, Mijaíl Abýzov, propuso en una entrevista concedida a Védomosti regresar a la práctica de elegir directamente los alcaldes y los diputados fuera de las listas de los partidos. “Las elecciones han demostrado que existe una gran demanda de renovación de los instrumentos de desarrollo del país y las autoridades lo han percibido”, asegura Abýzov.

El rechazo del sistema proporcional a favor del partido mayoritario puede tener consecuencias que ayuden a “RU” a conservar la mayoría. “Impulsará la batalla política y la aparición de políticos nuevos, algo que no le gusta en absoluto a Putin”, considera Bunin.

“La posición del propio Medvédev como futuro primer ministro se verá muy afectada después de estas elecciones”, señala un funcionario de “RU”. Este funcionario analiza que la participación de Medviédev en la campaña no aportó nada positivo al partido, al contrario, la popularidad del presidente se vio diezmada. Medvédev tomará posesión del nuevo cargo cuando su popularidad atraviesa el peor momento, lo que le hace más débil y dependiente. “El tándem se convierte más bien en una vertical”, constata Bunin. 

Originalmente publicado en el diario Vedomosti