
Elena Mizúlina es una de los autores del proyecto de ley. Foto de Kommersant
Sin embargo, en la ley no aparece el término “la castración química», de la que habló en verano del año pasado el presidente Dmitri Medvédev. Este término ha sido sustituido por una noción más amplia de “medidas coercitivas de carácter médico”.
«Es un término demasiado estrecho. En primer lugar, la castración química sólo puede aplicarse a los hombres pedófilos, pero también existen mujeres pedófilas, no es el único método de tratamiento”, señala la diputada Elena Mizúlina, una de los autores del proyecto de ley. “En él aparece otro término, ya existente, ‘medidas coercitivas de carácter médico’, que se aplicarán a los pedófilos. Depende del método recomendado por el médico si estas medidas son dictadas por el tribunal… Son los médicos los que tienen que decidir si será la castración química u otro tipo de tratamiento».
«La castración química supone la inyección de preparados específicos que reprimen la generación de hormonas que producen la libido”, explica el médico sexopatólogo Lev Scheglov. “Hay medidas mucho más eficaces, por ejemplo la prohibición categórica para ejercer ciertas profesiones, mientras que en nuestro país un pedófilo al salir de la cárcel puede marcharse a otra región y buscar trabajo como director de un campamento infantil, profesor de educación física y cualquier otra cosa por el estilo».
de momento no existe ni una sola organización que se dedique a la valoración psicológica del estado del niño en casos de acusación de abusos sexuales
Sin embargo, la nueva ley introduce la prisión vitalicia para pedófilos reincidentes. Además, se prohíbe la liberación condicional y aplazamiento de pena para los que hayan cometido delitos contra los menores de 14 años.
Entre tanto, el Consejo de la Federación (Senado ruso) se ha dirigido al primer ministro Vladímir Putin pidiendo la adopción de medidas urgentes para que Rusia firme durante el primer trimestre de este año el protocolo facultativo a la convención sobre los derechos del niño (que se refiere al comercio con niños, prostitución y pornografía infantiles) y la convención del Consejo de Europa sobre la protección de niños respecto a la explotación sexual y abusos sexuales. Actualmente, según los senadores, a la convención se han unido 43 países y 152, al protocolo. Rusia es el único país miembro del Consejo de Europa que no ha firmado ni ha ratificado la convención ni el protocolo.
Según los datos del Ministerio del Interior, en 2011 unas 7.400 personas fueron condenadas por delitos en contra de menores de 16 años. Hoy en día, 760 mil menores viven en condiciones socialmente peligrosas, 12,5 mil se consideran desaparecidos. Tampoco existe un registro federal único en este ámbito.




