
Foto de Anna Protsenko
Fueron 20 las empresas que, con el respaldo de la representación comercial chilena PRO-Chile llegaron a Moscú. Ellas exportan o se proponen exportar a Rusia además de los tradicionales vinos y frutos del mar, bien conocidos por los rusos, también fruta fresca y elaborada, carne e incluso algo tan exquisito como el aceite de oliva o el pisco.
Sebastián Pillado, director de PRO-Chile, explica la impresionante composición de la delegación chilena exclusivamente por la importancia de la feria para su país, ya que Chile está dispuesto a posicionarse en el mercado ruso con nuevos productos de calidad, diversificando la producción importada y también incrementando el giro comercial entre ambos países que, por los resultados de 2011 alcanza unos bastante modestos 350 millones de dólares. “Hablando en esencia, en el mercado ruso nosotros presentamos tan sólo una pequeña parte de nuestros productos, en lo fundamental como se dijo vinos y frutos del mar. Queremos descubrir ante los consumidores rusos nuestro aceite de oliva y las frutas elaboradas. Ahora el aceite de oliva chileno es desconocido en Rusia porque en su país consideran que los productores tradicionales de aceite de oliva son España, Italia o Grecia”.
Sebastian Pillado, el director de la representación comercial chilena en Rusia ProChile, da su comentario sobre la participación de los empresarios chilenos en la feria PRODEXPO-2012 en Moscú. Vídeo de Dmitri Zaíka / Rusia Hoy
Pillado no duda del éxito del aceite de oliva chileno en el mercado ruso. Su seguridad es compartida por Arseni Demidenko, director ejecutivo de la Plataforma de Negocios de Desarrollo. Como titular de una empresa que presta un respaldo permanente a los exportadores e importadores rusos y chilenos, él conoce el mercado ruso. “Pese al complejo y saturado mercado ruso, es totalmente posible suministrar productos de calidad de clase Premium, si se provoca el interés del exigente consumidor ruso con algo exótico”, considera el experto.
se presentaron 450 exposiciones, de las que 30 fueron nacionales. Se registraron 2.100 expositores de 54 países. La superficie de todas las exposiciones fue de 102.000 metros cuadrados. De los 30 pabellones nacionales, cinco fueron de América Latina: Argentina, Uruguay, México, Brasil y Chile.
La conquista del caprichoso consumidor ruso no es, por desgracia, la única dificultad con la que deberán lidiar los exportadores chilenos de productos alimenticios. Un problema serio lo constituye la pérdida de “identidad nacional” de los productos chilenos. En otras palabras la uva, el kiwi, las manzanas, las ciruelas desecadas, los mejillones, truchas o salmones congelados importados desde este pequeño país sudamericano, llegan anónimos a las góndolas rusas debido a complejas cadenas de suministros. “La importación de trucha congelada por Rusia desde Chile alcanza al 68% de su importación total. Pero el consumidor final, al comprar en los negocios la trucha, ni se imagina que sea de Chile. Al día de hoy el único producto que está presente en el mercado ruso bajo su marca es el vino chileno”, dice Sebastián Pillado.

Foto de Anna Protsenko
Para devolver a los productos su “pertenencia territorial”, se ha hecho imprescindible “ligar” los productos exportados con el país productor. La primera marca nacional chilena, Patagonia Mussel, que en septiembre de 2011 se posicionó en el mercado ruso de frutos del mar, fue elaborada para los productores de mejillones. Está llamada a representar con toda claridad los rasgos distintivos de los mejillones chilenos y dar a conocer al consumidor el producto con la marca “hecho en Chile” y como resultado de ello actuar como instrumento de la promoción del propio país, como uno de los grandes exportadores mundiales de productos alimenticios.
En la promoción de sus productos Chile apuesta no sólo al consumidor final sino al sector “B2B”. “Nosotros organizamos, por ejemplo, salones de vino para atraer a los empresarios del ámbito HORECA, para que los potenciales inversores reciban la necesaria información de primera mano”, subraya Pillado.
“La tarea de PRO-Chile es promover la economía del país así como de sus productos tanto entre las autoridades como en la prensa y en el consumidor final. Chile ocupa el puesto 26 entre los exportadores mundiales de productos de alimentación. Somos un pequeño país pero nuestra producción es de alta calidad y queremos hacer a Chile atractivo para los inversores rusos”, declaró el titular del organismo.
En Moscú se inauguró la feria de alimentación Prodexpo
Hace un par de años, debido a las consecuencias de la crisis financiera mundial, la exportación de productos chilenos a Rusia sufrió un serio derrumbe, pero hoy los productos de Chile reconquistan sólidamente las perdidas posiciones. La resolución y la confianza en el éxito evidenciada por la delegación chilena no dejan dudas de que muy pronto los productos “no name” de este país adquirirán su marca nacional y el “hecho en Chile” será conocido por cada consumidor ruso.




