¿Cómo han evolucionado las
relaciones entre rusia y España?
El 15 de septiembre de 1972
se firmó en París el acuerdo
para el establecimiento de
relaciones económicas entre
España y la entonces URSS.
Dentro del marco de ese convenio se firmó también un
protocolo para abrir representaciones comerciales de
ambos países en Madrid y
Moscú.Y desde entonces las
cosas han cambiado mucho.
El establecimiento de
relaciones económicas entre nuestros países fue el primer paso para
el restablecimiento de relaciones diplomáticas (lo que tuvo lugar
cinco años después). Era un indicador de que los intereses
económicos predominaban y continúan predominando en nuestras
relaciones. Creo que así debería ser: las conexiones económicas
deberían servir de base para el establecimiento de relaciones más
sólidas entre los países.
España y la URSS, a partir de 1939, prácticamente no
mantuvieron ningún tipo de
relación. En ese momento
desaparecimos el uno para el
otro. Por eso en 1972 tuvimos
que empezar desde cero.Y si
el primer año después de la
firma del acuerdo el volumen
de intercambio de bienes
entre los países estuvo de
cerca de los 3 millones de dólares, el año pasado esta cifra
alcanzó los 10.200 millones
de euros. Hablar de inversión
en 1972 era simplemente un
chiste. Hoy, las inversiones españolas en Rusia son de 1.498
millones de euros al año. Así
han evolucionado las relaciones económicas.
¿Cómo
influyen los intereses económicos de ambos países en el desarrollo
de las relaciones bilaterales?
En
la diplomacia siempre existen intereses económicos y a menudo juegan
un papel principal. Hoy en día este interés económico existe.
España intenta ocupar un lugar digno en el mercado ruso, Rusia, a su
vez, tiene como objetivo ampliar la cooperación con la Unión
Europea, incluida España. Aunque yo diría que nuestras relaciones
políticas van un poco por delante de nuestras relaciones económicas
en cuanto a su desarrollo.
En ese sentido resultó muy productivo el
año dual de 2011: se realizaron muchas visitas al más alto nivel
político, etc., y tuvieron lugar varias comisiones
intergubernamentales. Creo que en este sentido todo va muy bien.
¿Cómo afecta la crisis a las relaciones comerciales entre
ambos países?
La
crisis ha obligado a los europeos a mirar con más atención a otros
mercados, entre otros el ruso. En el caso de España esto es
especialmente importante porque este país ha estado muchos años
cerrado para la cooperación, en ese sentido era autosuficiente. Las
empresas españolas trabajaban principalmente para su propio mercado
interno. En los últimos años esa tendencia ha comenzado a cambiar,
pero a pesar de todo, el nivel de diversificación de las relaciones
exteriores de las empresas españolas sigue sin ser demasiado alto.
Había una relación comercial muy cercana del mercado español con
Latinoamérica, con los países del Norte de África, Europa. Los
españoles no fueron más allá. Pero la crisis ha provocado que las
posibilidades de ampliación de la presencia española en el mercado
europeo se complicaran, el mercado de Latinoamérica no ha cambiado y
el mercado de África del norte también se ha reducido. La crisis ha
obligado a mirar con más atención hacia los mercados chino, indio y
ruso.
Ahora
cada vez más empresas españolas intentan entrar en el mercado ruso.
Si hace seis años cuando yo acababa de empezar mi trabajo en España
venían representantes de diez empresas al mes, hoy en día vemos
diez compañías cada semana. No es por casualidad que Repsol haya
ampliado su presencia en Rusia, OHL haya abierto una representación.
Hay toda una serie de empresas que también están planeando abrir
representaciones.
Por un lado, la crisis impulsa a buscar una
salida hacia nuevos mercados, entre ellos el ruso, pero por otro lado
una vez que conocen mejor la realidad rusa, nuestras empresas
colaboran de forma más estrecha. El Año Dual en este sentido, ha
sido muy provechoso, hemos conseguido realizar más de 400 eventos de
diferente tipo. Esto ha permitido a los empresarios de ambos países
conocerse mejor.
En
cuanto a las empresas rusas, no puedo decir que haya aumentado mucho
su interés por España, sigue siendo el mismo que antes. Pero a
pesar de todo este interés sigue existiendo. Un ejemplo de esto es
la reciente apertura de una terminal de Lukoil en Barcelona.
¿Cree que el proyecto de construcción del AVE Moscú-San
petersburgo recaerá en empresas de España?
Ya hemos comprado siete trenes Talgo en el año 2011.
En
cuanto al AVE, se están seleccionando los participantes y los proyectos. La licitación será abierta y las
empresas españolas tienen
posibilidades de ganar el concurso. Además, si los españoles al final participan, podría
hacer más fácil para nosotros
la compra posterior de los trenes de alta velocidad. Pero la
decisión de momento se está
valorando.