La ONG Memorial planta cara al gobierno ruso
Memorial, que ha sido varias veces candidata
al premio Nobel de la Paz, entre otras cosas, por su labor en favor de
la rehabilitación de los represaliados soviéticos, se niega a participar
en una iniciativa encaminada a la "destrucción de la sociedad rusa".
"Es ilegal ya que concede al poder ejecutivo las facultades de los
tribunales. Y amoral, porque presupone que la organización que recibe
recursos del exterior, actúa por encargo de su patrocinador", apunta.
Memorial compara la ley promulgada por el presidente ruso, Vladímir
Putin, con las purgas estalinistas de los años 1937-38, cuando se
obligaba a miles de personas a que se reconocieran como agentes
extranjeros.
Ésta ONG, que también es muy activa en el Cáucaso
Norte ruso, recibe financiación de la Agencia de Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (USAID), que deberá cerrar el 1 de octubre sus
puertas por exigencia de las autoridades rusas.
Anteriormente, la veterana activista soviética y rusa, Ludmila
Alexéyeva, directora del Centro de Helsinki de Moscú, y la organización
Por los Derechos Humanos ya manifestaron que no acatarán la nueva ley.
"No acataremos la ley. Somos agentes de los ciudadanos rusos. Cuando
nos obliguen a cumplir la ley, acudiremos a los tribunales. Al Tribunal
Constitucional, al Tribunal Europeo. Nos dirigiremos a la comunidad
internacional", afirmó Lev Ponomariov, director de Por los Derechos
Humanos.
Según la ley, políticamente activas son las ONG que
independientemente de sus fines declarados financien u organicen
acciones políticas que persigan influir en la toma de decisiones de
instituciones estatales" y participen en la formación de la opinión
pública.
Las ONG afectadas deberán rendir cuentas a través de
una auditoría contable anual y presentar informes semestrales sobre su
actividad.
Los responsables de las organizaciones que se
nieguen a presentar la documentación para ser incorporadas al registro
podrán ser sancionados con multas de hasta 300.000 rublos (9.200
dólares), 480 horas de trabajos comunitarios e, incluso, penas de
prisión de hasta dos años.
"¿Qué hay de malo en que los que
reciben financiación del exterior y realizan actividades políticas se
registren como agente extranjero? Si los extranjeros pagan por
actividades políticas en nuestro país, esperan lograr resultados",
aseguró recientemente Putin.
Numerosas ONG rusas se quedarán
sin financiación y deberán suspender sus programas, como es el caso de
la organización de control de la limpieza de las elecciones rusas Golos
(Voto), debido al cierre de USAID en Rusia.



