Un contrato para los voluntarios
Grigori Kuksin, presidente de Greenpeace para proyectos de seguridad antiincendios en Rusia, cree que formalizar estas labores tendrá el efecto de desalentar el creciente movimiento de voluntarios en el país. “Las leyes promulgadas para promover el voluntariado han tenido siempre repercusiones negativas, como se comprueba con la ley sobre las actividades voluntarias para extinción de incendios. Persisten los temores de que la ley tenga como objetivo más bien introducir problemas burocráticos adicionales”, dijo Kuksin.
Daria Miloslavskaya, presidenta del Colegio de Abogados para la Sociedad Civil de Rusia, que redactó el borrador de la ley, señaló que el motivo que subyace es “racionalizar los gastos de los voluntarios”. “Es injusto que una persona vaya a ayudar a alguien y que el precio del billete se considere como ingresos, teniendo así que pagar un 13% de impuestos”, explicó Miloslavskaya.
Miloslavskaya subrayó también que es necesario establecer responsabilidades sobre las actuaciones de los voluntarios, ya que, en el presente, “nadie es responsable de lo que hacen, ni la organización que gestiona su trabajo, ni los voluntarios mismos. Si instalamos centros especiales de voluntariado, estos serán responsables de los actos, buenos o malos, de los voluntarios. Desde luego, no estamos hablando de castigos, pero los que organizan labores de voluntariado deben trabajar en algún tipo de marco legal”, aseguró.
La iniciativa ha recibido el apoyo del partido en el poder, Rusia Unida. Sin embargo, la oposición sospecha que hay motivaciones políticas más profundas tras la propuesta de ley. Iliá Ponomariov, diputado de la Duma del partido Rusa Justa, cree que las autoridades están tomando posiciones en contra de los voluntarios a resultas de la respuesta a las inundaciones de la región de Krasnodar.
“Ahora la gente es más activa. Desde luego, esto tiene relación con lo sucedido en Krimsk. Las autoridades se han enfadado al encontrarse en el centro de la opinión pública. Han encontrado una forma de responder, como hicieron con la ley sobre ONGs o la de manifestaciones”.
Estas medidas no se presentarán a la Duma hasta el otoño. Serguéi Zhelezniak, vice portavoz de la Duma y miembro de Rusia Unida, dijo: “Invitamos a las organizaciones de voluntariado a que formulen sus propuestas de manera razonable. Sin ninguna duda muchas de ellas tienen peculiaridades que deben reflejarse en la ley. La sesión de otoño no se inaugurará hasta septiembre y todas las propuestas que se presenten serán tenidas en consideración”.
En general, los miembros de las organizaciones de voluntariado son muy críticos con la idea. “El concepto es que los voluntarios sean individuos actuando en nombre de entidades legales. En otras palabras, los consideran tentáculos de un centro de voluntarios registrado legalmente que los envía a diferentes lugares a su discreción. Esta es una interpretación errónea de lo que significa el movimiento del voluntariado”, afirma Yevguéni Grekov, fundador de una organización no registrada que se llama 'Voluntarios sobre ruedas'. Grekov atribuye la aparición de esta propuesta al “deseo de las autoridades de controlar a todo el mundo y de poner trabas a que los individuos interactúen horizontalmente”.
Mitia Aleshkovski, un fotógrafo que estuvo de voluntario en Krimsk, calificó la propuesta de ley de “absolutamente sin sentido”. “Nada podría dificultar más el voluntariado”, afirmó Aleshkovski. “Que se pongan primero de acuerdo entre ellos, el Ministerio de Protección Civil y los sistemas de alarma, y que después vengan a inmiscuirse en cómo se organizan por su cuenta los ciudadanos.
La burocracia les sirve solo a los burócratas, no a los que realmente quieren ayudar a otra gente. El borrador de la propuesta habla de la necesidad de cerrar un contrato entre la organización y un voluntario: es sencillamente imposible. Algunos vienen para ayudar solo un día, otros no tienen papeles. La gente cree en nosotros, no en el Estado. Las compañías y los patrocinadores nos llaman a nosotros y no al Estado cuando necesitan ayuda. En el momento en el que el Estado se meta, cualquier buena acción se verá ahogada por el papeleo y los robos”.
Artículo redactado con información proveniente de Kommersant y Kommersant radio FM


