La región siberiana más afectada es Krasnoyarsk, donde en los últimos días han aumentado las temperaturas y no se han registrado lluvias.

Más de 3.000 personas y 582 vehículos trabajan en las labores de extinción, señalaron las fuentes.

Aunque las altas temperaturas, la falta de lluvia y los vientos favorecen la propagación de los incendios, la mayoría de éstos se debe a los descuidos de la población local y a la quema de rastrojos.

Con la llegada del calor a Siberia han comenzado los incendios forestales, que todos los años arrasan cientos de miles de hectáreas de bosques en Rusia.EFE