Reconquista incompleta
Víctor Colmenarejo García, Rusia Hoy

Tras un comienzo de carrera deslumbrante, Sharapova se diluyó de la gran élite en 2008, aquejada por una lesión en el hombro y algo distraída en cuestiones extradeportivas. De aquel año data su última victoria en un Grand Slam y su última semana al frente del ránking WTA. En 2011 se intuyó su regreso, firmó final en Wimbledon y volvió a pisar el Top-10 mundial. La final en Australia, a la que llegaba en plena forma física y alcanzada la madurez tenística, se presentaba como una clara oportunidad para completar su reconquista. Sin embargo, a la segunda tampoco fue la vencida y su regreso queda incompleto.
Su trayectoria a lo largo del torneo había sido la propia de una nº 1. Tras apear sin contemplaciones a Dulco, Hampton, Kerber y a su compatriota Makarova en las primeras rondas (cediendo sólo 10 juegos), Sharapova se puso el mono de trabajo en semifinales ante la checa Kvitova (nº 2 mundial), en lo que parecía una final anticipada. Sin embargo, no pudo mantener el nivel y escalar el último peldaño hacia la corona perdida: la joven y pujante bielorrusa Azarenka, nº 3 mundial y debutante en finales de Grand Slam.

Sharapova felicita a Azarenka tras la final (Foto: Australian Open.com)
Sharapova, una veterana ya en estas lides pese a sus 24 años, aprovechó los evidentes nervios de su rival al comienzo del partido para robar su primer servicio (2-0). Pero sólo fue un espejismo, Azarenka despertó a tiempo para dar la vuelta al set. Una manga inicial apasionante y plena de acierto de ambas finalistas que cayó 6-3 del lado de la bielorrusa. El segundo set vio el desmoronamiento de Sharapova por primera vez en el torneo, ahogada en un carrusel de errores no forzados. Impaciente y errática, desesperada por momentos, la siberiana perdió la estela de Azarenka, que desde el 2-0 inicial del comienzo del partido, ganó 12 de los siguientes 13 juegos, incluyendo un sonrojante 6-0 en el segundo set para cerrar la final.
“He tenido un mal día”
En las declaraciones a pie de pista tras el partido, Sharápova atisbó una sonrisa resignada y reconoció la superioridad de su rival: “He tenido que trabajar muy duro para volver a esta situación pero, como en todo deporte, tienes buenos y malos días. Viktoria ha tenido un gran día y yo uno malo, me ha superado en prácticamente todos los aspectos, así que es justísima campeona”. Con esta victoria, Azarenka asciende a sus 22 años al nº 1 del ránking WTA por primera en su carrera, sucediendo a la danesa Caroline Wozniacki. Sharapova, por su parte, se mueve del número 4 al 3 con los puntos obtenidos por alcanzar la final.
En el terreno extradeportiva el retorno de la tenista siberiana sí parece completo. La agencia Bloomberg publicó esta semana su top-100 de deportistas más influyentes del mundo (coeficiente de resultados deportivos, popularidad y valor comercial). Sharápova, que ingresa 9 millones de dólares anuales sólo de su contrato con Nike, avanza del puesto 83 al 33 en dicha lista respecto a la publicada en enero de 2011. María viajará este lunes a Moscú, donde jugará el próximo fin de semana la eliminatoria de primera ronda de la Copa Federación que enfrenta a Rusia con España. Por cierto, que durante los días que pase en la capital se espera que la tenista anuncie la fecha y lugar de su boda, según avanzó el propio interesado, el jugador de baloncesto esloveno Shasha Vujacic (ex de los Lakers y ahora en las filas del Efes turco), que el pasado miércoles jugó con su equipo en Moscú.
Pese a la derrota de Sharapova, la delegación rusa no se marcha de Melbourne con las manos vacías. La pareja Zvonareva y Kuznetsova se adjudicó el viernes el torneo en categoría de dobles femeninos tras imponerse 5-7, 6-4 y 6-3 en la final a las italianas Sara Errani y Roberta Vinci.




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